Arte y tecnología interactúan en la búsqueda de nuevos lenguajes escénicos.

 

 

Cristina Harket es una joven voluntaria, en un proyecto que investiga la posibilidad de sobrevivir en un búnker durante un mes. Cuenta con la única ayuda de un sistema de inteligencia artificial, llamado MAP#2.  Algo sale mal y el mes que debía estar en el interior se convierte en algo más de año y medio. Las puertas del búnker siguen cerradas. 

El espectáculo nos habla de la confianza y de la traición. De la necesidad de vincularnos con alguien o algo, aunque no sea humano.